
- Ultima actualización: 25 de Febrero del 2011 / 2:50 PM
ARRANCADERO
- Publicado el: Mar 15/Dic/09 - 7:34 AM |
- Categoría: Eventos |
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Manolo Victorio Valle
Inicia enero y con el mes las campañas a las alcaldías, diputaciones locales y la joya de la corona que es la gubernatura.
Los aceleres normales en un estado politizado como Veracruz, son normales, lógicos, entendibles; hay que jugarse el todo por el todo, sin dar ni pedir cuartel. Es la guerra. La madre de todas las batallas.
Héctor Yunes Landa, diputado local priísta es el talibán tricolor que desconoce las reglas no escritas de un sistema político local que depende de un solo hombre, el mismo que se encargó de rescatar al PRI de entre sus cenizas.
Kamikaze, hombre bomba, Unabomber priista veracruzano, Héctor Yunes Landa quiere inmolarse en pro de una democracia perfecta, transparente, dentro del PRI. Olvidadizo convenenciero, no recuerda que ha sido todo en este sexenio de la fidelidad, desde secretario particular del gobernador hasta coordinador de la bancada priista en la sexagésima primera legislatura.
Ahora, decidido como está a ir por todas las canicas, desconoce una encuesta del Instituto de Mercadotecnia y Opinión (IMO), que lo ubica en segunda posición, abajo del cordobés Javier Duarte de Ochoa.
Hace unos meses, Héctor traía una encuesta de IMO bajo el brazo. El documento lo daba como favorito del PRI a la candidatura, el más conocido, el de más aceptación.
Pero como la política partidista es ciencia viva, evoluciona, tiene un devenir, una trayectoria, un movimiento, mismo que ahora le muestra números adversos.

